El proyecto solista Aporepo, encabezado por Julio Santander (a.k.a Chacalito), irrumpe desde Pichiguao en la escena independiente con el lanzamiento de un single doble que mezcla la crudeza del punk con un enfoque industrial y experimental.

Aporepo es una banda de un solo hombre: Chacalito compone y graba sus canciones. Con guitarra eléctrica, voz, bases de bajo grabadas por él mismo y baterías programadas en FL Studio, logra un sonido que fusiona la intensidad del punk con la precisión de las drum machines y texturas industriales.

Inspirado por la filosofía DIY y la libertad de creación, Aporepo busca demostrar que no se necesitan grandes equipos ni múltiples integrantes para explorar infinitas posibilidades sonoras. Este proyecto es una manifestación de su amor profundo por la música y su compromiso con la experimentación sin límites de género o forma.

«Ver a Big Black tocar sin baterista abrió una puerta en mi cabeza: me di cuenta de que no necesitaba a nadie más para hacer música. Eso cambió por completo mi percepción de las bandas y la creación musical», comenta Julio.

Más allá de este lanzamiento, Aporepo aspira a conectar con otros amantes de la música, generar lazos en la escena independiente y seguir colaborando con artistas que admira. «Estar solo implica más trabajo e inversión, pero solo me motiva a hacerlo de la mejor manera posible», afirma.

DOS CARAS, UNA MISMA ESENCIA: LOS SINGLES

«Albini» es un track experimental que fusiona punk y sonidos industriales, donde Aporepo samplea una intervención de Steve Albini tomada de YouTube. La canción es un viaje oscuro y áspero que rompe estructuras convencionales y celebra la autonomía creativa. En este single, cuenta con la colaboración especial de Rainin (Felipe Cervando) en las voces.

Por otro lado, «Izumi» es una explosión de energía punk en su estado más puro. Con la voz potente y visceral de Madeleine Godoy, el tema es una ráfaga breve pero intensa que invita a traspasar límites.

Las canciones y la voz de Madeleine fueron grabadas en su home-studio en Pichiguao, mientras que Rainin registró sus partes en BRS Studio, Temuco. La producción, mezcla y masterización estuvieron a cargo de Pablo González (Traumacustic) en Santiago, quien también asesoró a Julio para pulir cada detalle y potenciar el sonido.