El Festival Internacional de la Canción de Viña del Mar no solo marcará un hito por la celebración de sus 60 años, sino también porque su cuerpo orquestal estará conformado por primera vez en su historia por una mujer en la batería, un puesto que ha estado cubierto por nada más y nada menos que por nombres como Sergio «Tilo» González y Patricio Salazar.

Se trata de Javiera Farías Véliz, que a pesar de sus 19 años, cuenta con un currículum bastante contundente en la escena musical: participó los programas buscatalentos «Súper Estrella» (2011) y «Talento Chileno» (2013), ha sido parte de Teletón tanto en el proceso creativo de jingles, así como también de la banda del cierre en el Estadio Nacional, el año pasado. Además, desde 2017 es baterista de la banda de funk chileno Mamma Soul, con quienes se presentó en La Cumbre del Rock Chileno 2018.

En entrevista con Emol, la joven instrumentista relató que su primer encuentro con las baquetas desde pequeña, ya que su padre, hace unas décadas, tenía una tienda de instrumentos, y al observarle ciertos dotes, le instaló su propia batería, una Mapex adaptada, bajo una serie de instrucciones de ritmos que se volvieron después más complejos. Por cierto, una enseñanza que fue perfeccionando con el tiempo, al punto de obtener como recompensa mostrar su talento desde el próximo 24 de febrero, y hasta el 1 de marzo, en la Quinta Vergara, el escenario más importante de Latinoamérica.

En séptimo básico, Javiera entró al sistema de exámenes libres para dedicar la mayor del tiempo a esta veta artística. Se instruyó en una primera oportunidad con Cristóbal Orozco, Coke Cruz Morales, y posteriormente con Carlos Figueroa, actual director de orquesta del Festival de Viña, a quien conoció durante el programa «Súper Estrella». «Soy bien rockera para mis cosas, me gusta harto. Pero igual tengo aires de funk, más pop. Dentro de eso voy jugando complementando estilos y teniendo un producto final propio», se define al ser consultada por su estilo.

Fue el año pasado, cuando precisamente Carlos Figueroa renovó su vínculo para continuar al mando de la orquesta del certamen, cuando se le presentó a Javiera Farías la oportunidad de acompañarlo en la batería. «Decide llamarme y convocarme a una reunión en su escuela de música  en Ñuñoa. Nos sentamos a conversar de cómo sería el proceso de ensayos para el certamen. Salí más feliz que perro con dos colas, totalmente emocionada al igual que mis padres, quienes lloraron de emoción. Uno nunca espera a esta edad que te convoquen para el festival más importante de música de Latinoamérica. Por lo que acepté de inmediato, llorando y feliz. Es una oportunidad gigante que no puedo expresar con palabras lo que significa estar ahí y de hablar de esto», comentó a Emol, la joven músico que continúa rompiendo barreras y abriendo espacio a las mujeres en la música.